A primera vista, convertir una esfera llena de colores en una figura de un solo tono parece bastante sencillo. Yo también lo pensé, hasta que un par de tiros mal colocados me dejaron sin bolas suficientes para terminar el nivel.
En Ball Paint 3D, cada rompecabezas presenta una figura tridimensional formada por pequeñas bolas de distintos colores. Dispara la bola actual hacia una zona del mismo color para cambiar las piezas conectadas y conseguir que toda la figura termine cubierta por un único tono. Si lo logras antes de agotar tus tiros, podrás avanzar al siguiente nivel.
Como puedes girar el modelo libremente, el primer objetivo que veas no siempre será la mejor opción. Algunos colores pueden estar ocultos en la parte trasera o detrás de grupos más grandes. Yo suelo darle una vuelta completa a la figura antes de disparar. Solo lleva un segundo y puede evitar que malgastes una bola y tengas que empezar de nuevo.
Ball Paint 3D tiene reglas fáciles de entender, pero exige observar bien la figura y elegir el orden correcto de los disparos. Los primeros rompecabezas sirven para familiarizarte con la mecánica, aunque la dificultad aumenta cuando los colores aparecen divididos en zonas más pequeñas. Es un juego de lógica 3D tranquilo, ideal para pasar unos minutos sin dejar de darle un poco de trabajo a la cabeza.









