Bienvenido a Color Merger en Woko Games, un sencillo juego de reflejos publicado por GamePix. La regla parece fácil: mueve el cubo de color del centro de la pantalla hacia una pared del mismo color antes de que se acabe el tiempo. Después de unos cuantos intentos, queda claro que reconocer el color correcto es más fácil que reaccionar lo bastante rápido.
El cubo empieza en el centro de la zona de juego, mientras que las secciones rojas y verdes aparecen a ambos lados. Si el cubo es verde, debes enviarlo hacia una sección verde. Si aciertas, consigues un punto y sigues jugando. Si tocas el color equivocado o se acaba el tiempo, la ronda termina.
El gran reloj de cuenta atrás en la parte superior añade la presión justa. No tienes mucho tiempo para pensar, así que poco a poco empiezas a reaccionar casi de inmediato. Las primeras rondas son bastante tranquilas, pero un segundo de duda puede ser suficiente para mandar el cubo al lado equivocado.
Color Merger no añade sistemas de mejoras ni muchos modos extra. El juego se centra principalmente en los reflejos y en superar tu puntuación. Cuando termina una partida, la pantalla Game Over muestra tu Last Score y tu High Score para que sepas lo cerca que estuviste de superar tu récord.
Los gráficos son tan simples como la jugabilidad. El fondo azul claro mantiene la pantalla limpia, mientras que las paredes rojas y verdes destacan fácilmente. El cubo del centro también es lo bastante grande para reconocer su color rápidamente. Eso funciona bien porque solo tienes que fijarte en tres cosas: el color del cubo, el color de la pared y el tiempo.
Lo que me gusta de Color Merger es lo rápido que va cada ronda. Perder no significa esperar mucho para volver a jugar. Solo pulsa Restart y prueba otra vez. Es uno de esos juegos de “una ronda más” que fácilmente se convierten en cinco porque ese High Score sigue ahí esperando.
Si quieres un juego casual rápido, fácil de entender y que ponga a prueba tus reflejos, Color Merger en Woko Games funciona muy bien para partidas cortas. Solo recuerda una cosa: verde con verde, rojo con rojo. Parece fácil hasta que empieza la cuenta atrás.






