Side Defender parece un juego de emparejar colores hasta que tu primer láser pasa a unos píxeles de una bola roja. Elegir el color correcto es fácil. Colocar el rayo donde toca mientras aparecen más objetivos exige bastante más pulso.
La pantalla es sencilla: una franja roja recorre la parte inferior y otra amarilla está a la derecha. Haz clic o toca una de ellas para disparar un láser de su color. El rayo rojo destruye las bolas rojas; el amarillo, las amarillas. El disparo sale del punto que elijas en la franja, así que acertar el color no sirve de mucho si apuntas mal.
Cada bola que aparece te obliga a decidir deprisa: ¿qué franja necesitas y dónde debes pulsar? Si te precipitas con lo segundo, verás cómo el rayo pasa rozando el objetivo. Cuando entran en juego ambos colores, alternar la atención entre el borde inferior y el derecho se convierte en la verdadera prueba.
Acertar un disparo bien colocado da gusto. Y fallar uno que parecía facilísimo invita a intentarlo otra vez.


