A todos nos ha pasado ese momento de pánico justo al salir de casa: palparnos los bolsillos, revisar toda la mesa y darnos cuenta de que las llaves no aparecen por ningún lado. Tomando ese mismo dolor de cabeza para convertirlo en un misterio de escape, Fisherman Escape 3 en Woko Games te pone en las botas de un viejo pescador que quiere salir al mar, pero descubre que está encerrado en su propia casa porque la llave de la puerta principal desapareció por completo.
Desarrollado por 8BGames, este clásico juego de escape point-and-click te lleva por varias habitaciones y zonas del patio llenas de cerraduras raras. En la entrada te encuentras con un mueble blanco lleno de acertijos: ranuras con símbolos de hombre y mujer, tres rieles verticales deslizantes, una rueda de tres números y un cuadro en la pared al que le faltan cuatro flores negras. Encima del mueble hay tres recipientes metálicos brillantes en forma de pera y manzana, mientras que en la parte inferior de la pantalla tienes un inventario de 10 casillas listo para guardar cualquier objeto que encuentres. Cada rincón se conecta con otro: desde un perro manchado junto a una choza de paja y una escalera oscura con una llave y una daga colgando, hasta un pollito amarillo encerrado en una jaula de alambre en el jardín.
A diferencia de los juegos simples de encontrar objetos donde solo haces clic a lo loco por toda la pantalla, aquí necesitas una gran memoria visual. El reloj en la parte superior empieza a descontar desde 1.000 segundos, metiéndote prisa antes de que el barco se vaya sin ti. Durante mi partida, pensé que al resolver el candado de tres dígitos se abriría el cajón, pero solo soltó un papel que apuntaba a un cuadro en otra pared. En un momento, con el tiempo bajando de 900 segundos, me quedé mirando las frutas de metal sin entender nada, casi a punto de pulsar el botón verde “Hint” para ver el vídeo con la solución. Conectar las pistas por tu cuenta y escuchar por fin el chasquido de la cerradura al abrirse es muy satisfactorio.
Si te enorgullece notar pequeños detalles que otros pasan por alto, ponte en el lugar de este pescador y comprueba qué tan rápido puedes salir rumbo al muelle. Abre una pestaña, mantén los ojos bien abiertos y ¡no dejes que el reloj de 1.000 segundos llegue a cero antes de encontrar la llave de salida!









