Si creciste jugando al Ludo, ya sabes cómo funciona. El tablero conserva las conocidas zonas azul, verde, roja y amarilla. Cada bando controla cuatro fichas y compite por llevarlas hasta la meta situada en el centro.
En cada turno, lanza el dado y elige una ficha para moverla tantas casillas como indique el resultado. El objetivo es recorrer el tablero con las cuatro fichas y llevarlas a casa antes que los demás. Las reglas son sencillas, pero un movimiento apresurado puede dejarte con menos opciones más adelante.
Al principio, resulta tentador adelantar una sola ficha todo lo posible. Sin embargo, después de varios turnos descubrirás que mantener las demás en movimiento permite aprovechar mejor cada tirada. Cuando el dado está de tu lado, todo marcha sobre ruedas. Si encadenas varios malos resultados, solo queda esperar al próximo turno para recuperar terreno.
Ludo mantiene un apartado visual limpio y fácil de seguir. El tablero blanco, las zonas de colores y los recorridos se distinguen con claridad incluso cuando varias fichas han abandonado sus posiciones iniciales. Las flechas y los símbolos de determinadas casillas también se reconocen de un vistazo.
Lanza el dado, entra en la carrera y deja a tus rivales mordiendo el polvo.