Inspirado en el clásico juego de la serpiente, Pixel Snake recupera su conocida fórmula con gráficos de píxeles luminosos y bordes de neón que resaltan sobre un fondo oscuro.
Tu tarea consiste en guiar a la serpiente por el tablero y comerte las manzanas rojas para sumar puntos y hacerla crecer. Cuanto más larga sea, más difícil resultará girar sin cerrarte el paso. Si chocas contra una pared o contra tu propia cola, la partida termina.
El juego cuenta con cuatro niveles de dificultad: Easy, Normal, Hard y Extreme. En la pantalla también puedes consultar la puntuación actual, el nivel y tu mejor marca. Los botones Pause y Reset se encuentran justo debajo del área de juego para que puedas detener la partida o empezar de nuevo.
Las primeras manzanas no suelen causar demasiados problemas. Cuando la serpiente empieza a crecer, incluso un giro aparentemente seguro puede dejarte sin salida. Es ahí donde Pixel Snake se pone tenso. Ya no basta con mirar la siguiente manzana; también debes vigilar la cola que se acerca por detrás.





