A veces tengo clarísimo qué símbolo debo poner, pero aun así no consigo hacer clic a tiempo y la partida termina delante de mis narices. Eso es lo que más rabia da: ya he encontrado la respuesta y, de alguna manera, lo que me falla es el clic. Halloween Candy Match en Woko Games es un juego HTML5 de reflejos y emparejamiento en el que tienes que vigilar dos carriles separados y cambiar los símbolos para formar parejas iguales. La cara amarilla de calabaza con ojos triangulares y el murciélago negro sobre fondo naranja son fáciles de distinguir desde el principio. Para seguir sumando puntos, debes mantener el símbolo de cada lado preparado para coincidir con el que se acerca. Pero cuando terminar en un lado significa mirar inmediatamente al otro, el tiempo entre reconocer la figura y hacer clic empieza a parecer mucho más corto de lo que esperaba.
Los controles se aprenden enseguida, mientras que la cantidad de clics necesaria depende de la secuencia de símbolos. Si el tuyo ya coincide con el que viene, lo dejas como está; si son distintos, lo cambias. La tentación es pulsar cada vez que aparece algo, aunque a veces la decisión correcta sea no hacer nada. Un clic de más puede convertir una pareja correcta en un fallo y terminar la partida, incluso cuando un instante antes lo tenías todo preparado. Una secuencia de símbolos idénticos te permite mantener la misma selección durante un rato, pero también puede hacer que te confíes y reacciones tarde cuando aparece uno diferente. A medida que aumenta el ritmo, tienes menos tiempo para identificar la figura, recordar cuál tienes seleccionada y decidir si debes cambiarla. Conocer los controles no significa que puedas relajarte, porque una variación en la secuencia puede pillarte justo cuando creías haberle cogido el ritmo.
Tener dos carriles dificulta mantener la atención en un solo sitio, porque dedicar demasiado tiempo al izquierdo puede hacer que descuides el derecho. Puedes preparar el símbolo correcto con antelación y luego olvidar cuál habías seleccionado mientras atiendes al otro lado. Si te pones nervioso y vuelves a pulsar solo para comprobarlo, puedes acabar liándote en ambos carriles. Ayuda fijarse en la pareja que está a punto de encontrarse, hacer el cambio necesario y después revisar la siguiente, en lugar de intentar seguirlo todo a la vez. Los iconos amarillos y naranjas destacan sobre el castillo gris, mientras que los ojos y la boca de la calabaza y las alas abiertas del murciélago ofrecen formas claras que reconocer. Así resulta bastante fácil entender dónde te has equivocado sin tener que adivinarlo después. Encadenar varios aciertos seguidos también sienta bien por esa misma razón: estás controlando los dos lados y tus manos por fin siguen el ritmo de lo que ven tus ojos.
La puntuación de arriba muestra el resultado de la partida actual, mientras que la pantalla final presenta tanto tu última puntuación como tu récord personal. Quedarse a las puertas del récord por un clic tardío escuece más que perder al principio; llevabas una buena racha y todo se fue al traste por una sola pulsación. Ese número también da un objetivo al siguiente intento, aunque al entrar solo pensaras jugar unos minutos. Detrás de la búsqueda de un nuevo récord hay un castillo con ventanas amarillas iluminadas, una entrada naranja y calabazas con sonrisas enormes, así que el ambiente de Halloween resulta más juguetón que terrorífico. El fondo es bastante alegre, aunque esas calabazas parecen demasiado contentas cuando mi partida acaba de terminar. Sé que debería mantener la calma, pero cada récord que se me escapa por poco me hace querer otro intento. A veces me dan ganas de seguir hasta que el ratón empiece a registrar dobles clics por su cuenta, solo para comprobar si mis manos consiguen alcanzar a mis ojos.










