Abres el navegador en tu PC con Windows para jugar, y el juego te recibe con otra pantalla de inicio de sesión de Windows. Es un poco como salir para cambiar de aires, dar una vuelta a la manzana y acabar frente a la puerta de tu propia casa. The Windows Game en Woko Games es un simulador HTML5 de Windows 10 que te permite trastear con un escritorio dentro de la página del juego. La idea da unas cuantas vueltas, pero tiene su gracia: los programas que normalmente abres para trabajar se convierten en juguetes. Puedes probar Word, experimentar con Paint, abrir la Calculadora o pasar a una simulación de disparos. El ordenador de siempre sigue ahí. Lo que ha cambiado es tu motivo para sentarte delante de él.
La pantalla de inicio de sesión provoca enseguida esa sensación de «Un momento, ¿no estaba aquí hace nada?». La imagen de perfil aparece sobre el fondo azul, con el nombre del jugador y la opción de entrar debajo. Cuando llegas al escritorio, la barra de tareas está en la parte inferior, el botón Inicio queda a la izquierda y el reloj y los iconos del sistema ocupan la derecha. Cualquiera que haya usado Windows 10 reconocerá rápidamente la distribución. Puede que tu mano se dirija a un lugar conocido antes de que hayas decidido qué quieres probar. Ese reflejo forma parte de la diversión: estás jugando a un simulador, pero lo manejas con tus hábitos cotidianos de ordenador.
Word es un buen punto de partida, especialmente si quieres comprobar qué puede hacer este pequeño ordenador. Abres la aplicación simulada y escribes con el teclado. El contenido lo eliges tú. Puede ser un párrafo serio o simplemente «Hoy no voy a trabajar», escrito directamente en un procesador de textos. Es una declaración bastante contundente para alguien que acaba de abrir Word. Paint lleva el descanso por otro camino: puedes dibujar unas líneas con el ratón, hacer una cara o comprobar cuánto pulso te queda. Si pretendías dibujar un gato y el resultado parece una patata con orejas, tampoco pasa nada. Sigue siendo tu obra maestra. Estas aplicaciones dejan espacio para pequeñas ideas improvisadas. No necesitas tener preparado un gran proyecto. Puedes abrir algo y probar lo primero que se te ocurra.
La Calculadora, el Explorador de archivos y Configuración ofrecen más motivos para curiosear por el escritorio. La Calculadora permite hacer algunas operaciones, mientras que el Explorador de archivos te lleva a la zona de gestión de archivos del entorno simulado. Los nombres son tan familiares que la curiosidad suele sonar así: «¿También han incluido esto? Vamos a verlo». Puedes empezar comprobando una aplicación y acabar visitando otras de paso. Se parece un poco a usar un ordenador desconocido y querer averiguar cómo está organizado. Aquí, esa curiosidad es tu forma de jugar. Abres un programa, pruebas sus funciones y decides si te quedas o pasas al siguiente. Antes de darte cuenta, tu descanso rápido se ha convertido en una visita guiada por un ordenador.
El juego también permite utilizar varias aplicaciones a la vez y conserva el estado de las ventanas. Eso hace que el escritorio tenga más vida que una pantalla destinada únicamente a mirarla. Puedes estar escribiendo, abrir otra aplicación y después regresar a la ventana anterior. Cuando varias ventanas se superponen, empiezan a aparecer tus costumbres de la vida real: buscas la que necesitas, compruebas cuál está delante y cambias entre ellas. Quien abra habitualmente un programa y olvide al instante para qué lo hizo seguramente reconocerá la situación. The Windows Game te deja llevar al juego tanto tu capacidad de organización como tu facilidad para distraerte. Puedes mantener todo ordenado usando una aplicación cada vez, o llenar el escritorio de ventanas y buscar después lo que acaba de desaparecer detrás de otra.
La barra de tareas también permite reorganizar y fijar iconos. Si eres de quienes ven un icono fuera de sitio y sienten la necesidad inmediata de moverlo, tendrás algo más con lo que entretenerte. Una sesión puede comenzar abriendo aplicaciones y terminar ajustando la distribución a tus costumbres. Al parecer, hasta un escritorio simulado tiene que cumplir tus criterios de orden. El juego también recrea el inicio y el cierre de sesión a través del menú de encendido, junto con elementos de interfaz y efectos de sonido al estilo Windows. Son detalles que interesarán a quien quiera comprobar hasta qué punto se ha reproducido un sistema conocido. A veces haces clic solo para probar una interacción diminuta y te alegra descubrir que también está incluida.
Cuando quieras cambiar de ritmo, puedes entrar en la simulación de disparos. Pasar de escribir o dibujar a una actividad así aporta un toque de humor bastante natural a este ordenador. En un momento parece que estás trabajando; al siguiente buscas un juego dentro de tu juego. Cada persona puede dedicar la sesión a algo distinto. Algunas querrán trastear en Paint, otras comprobarán las aplicaciones y otras simplemente intentarán descubrir qué más esconde este Windows simulado. No hace falta convertir cada programa en una tarea seria. Una frase absurda en Word, un dibujo que necesite explicación o unos iconos reorganizados pueden hacer que el escritorio lleve tu sello.
Los gráficos conservan el fondo azul y la distribución reconocible de Windows 10, aunque el texto y los iconos se ven algo más toscos que en la interfaz real. Esa combinación hace que la pantalla resulte familiar y tenga a la vez un aire de juguete. Me gusta la idea de convertir acciones corrientes del ordenador en una sesión de trasteo sin demasiadas exigencias. Tú eliges qué aplicación abrir y qué probar, así que la experiencia depende bastante de tu curiosidad. Si disfrutas de los simuladores de interfaces, quizá te hagan gracia esos pequeños detalles. Y si llegaste a Woko Games para escapar del trabajo y acabaste escribiendo en Word y organizando la barra de tareas, el Windows de tu navegador ha conseguido llevarte de vuelta al punto de partida. Al menos esta vez, tu gato con forma de patata cuenta como algo que has logrado jugando.







